lunes, 17 de noviembre de 2008

Hasta dentro de poco

Antes de seguir escribiendo entradas quejicosas y cabizbajas, decidí esperar a que escampase.
Sigue haciendo frío. Pero no llueve mucho.


Hasta pronto, espero.
Busquen cariño vario, siempre que sea cariño... Cuídenseme


(Por mis buenos amigos, por los cariños inesperados, familias alternativas que tanto merecen cuidarse).
Ambas imágenes sacadas de aquí.

10 comentarios:

nomesploraria dijo...

Que escampe lo antes posible, niña. Y te llevas un pedazo de nuestro cariño. Del mío al menos.


Albert

P.D.
No sé que sucederá con Ingles. Tengo entendido que eres su única fuente de inspiración.

nomesploraria dijo...

Ah, y escribe(me) algún día si te apetece, aunque sea con el correo postal.

Rémora dijo...

dear it:

i hope you come back again soon!
you gonna fight for your rights to party!
Many people missed you on Pravia´s wild bunch weekend

kisses and hugs!

Yoni Melavo dijo...

Hola poeta, puedes pasar por mi cuaderno de bitácora.

El opositor enmascarado dijo...

Señorita Toledo,
No veo las fotografías. Según cual sea su contenido puede ser por el firewall que tenemos en casa.

Anónimo dijo...

requetecorcholis, nun puedo ver na, o quiza ser esto metafora visuá...
el sabado mi probar por vez primera pastelillo en forma de tartaleta con frambuesas y frutos del bosque=más asilvestrá

dentro de na, cielo azul, cuento lleno de ventajas, porque sí, porque usté lo vale...

desenvuelveme...

Inés Toledo dijo...

Aquí está pasando algo cósmico y chungo... ¿Qué pasa con mis fotos?
Tengo que investigar.
De momento, imagínense ustedes lo que más ilusión les haga.
Para ingles, imagínatelo todo, chati.

ingles entumecidas dijo...

Me encanta que sean blancas porque hace que mi imaginación se desboque como un libro en blanco. Eres mi única fuente de inspiración

(me he equivocado, borra el comentario anterior, uy uy)

Inés Toledo dijo...

Si es que soy de buena...

inga dijo...

Qué lástima, ahora que empezábamos a conocernos... Espero que sea breve la tormenta, ya sabes que tras ella siempre llega la calma.
Un abrazo fuerte!