sábado, 12 de julio de 2008

Ese bendito silencio

Me desperté a media noche y los corderos balaban.

Todavía se despierta, ¿verdad?
Todavía se despierta a media noche oyendo a los corderos.


Sí. Todavía me despierto oyendo balar a los corderos.
Tendré que ganarme una y otra vez ese bendito silencio.

7 comentarios:

GerardoFilosofo dijo...

El espacio de la creacion siempre es metafora del silencio, entonces emprendemos la alquimia de la palabra que es el sonido para escapar la condicion de ese 'bendito silencio', pero nos morimos en la pagina blanca.
Ines: Por que no me mandas parte de tu poesia completa para leer?

Gerardo

Rémora dijo...

Anibal Lecter me acaba de pasar una receta de cordero a la estaca...
Ya te dejo el cuchillo degolla cabritos cuando quieras

Un abrazo

Inés Toledo dijo...

Gracias, Rem.
Llevo tiempo pensando en ese cuchillo...
Ahora, disculpa: un viejo amigo me espera para cenar.

Inés Toledo dijo...

Gerardo:

A los corderos lechales se los llevaban al matadero. Por eso chillaban. Ellos no eran creadores que fueran a morir en una página blanca. Eran corderos.

Y, como nunca podré salvarlos, tendré que ganarme, una y otra vez, mediante minúsculas estrategias, su bendito silencio.

Un pañuelo de papel,fregar platos (si hay mucha rabia de por medio) , limarme las uñas, echarme crema para aliviar la piel húmeda en torno a los ojos, las mejillas, la nariz roja... intentar dormir, pensar en despertar.

Escribí "El final del cuento", por ahí lo digo, en las entradas de este blog.

Pasaré por el tuyo.

GerardoFilosofo dijo...

Infortunados corderos, salvo que los corderos merecen su destino, y ellos lo saben. La cena Lezamiana viste un aporreo de la pasta del animal. Aquí te van dos preguntas: Por que es tan oscura la luz que irradia el infinito pliegue de tu pañuelo de papel? Y dos: Donde puedo conseguir tu “Fin del Cuento”? Me gustaría traducir algo tuyo para una gaceta de mi Universidad (UF).
Thanks Ines
A beautiful name because it rhymes with 'everness'….

Anónimo dijo...

Corderos, no. Un cabrito.
Me despierta un cabrito aficionado al bricolage.

No soy ello. Ello eres tú.
¿Hablas esperanto?

De Lirium soy dijo...

Hola Inés: pasé hace un tiempo para ver tu flexibilidad de llevar el dedo del pie a la boca jajá!, pero en esa oportunidad no recorrí el blog. Hace unos días lo hice. Me gusta mucho tu estilo y por lo que dicen en un comentario anterior sos escritora.
El texto de este post es conmovedor, esa línea final es terrible. Un beso.