
-¡Que no me dejan casarme! -sollocé.
(Y eso que lo anuncio tarde y mal...). Gracias a todos los que asistieron (un puñadito, en realidad, pero un muy valioso y querido puñadito), muchas gracias.
"Un blog es como un diario, pero sin candado". (Ángel Martín en "Sé lo que hicisteis...). Pues eso.

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y pienso en Frida Khalo
pintándose, tumbada, vertebrada de clavos.
No sé si la lejía
provocó ese inquietante resultado:
el hecho de que tengas en los ojos
un color inhumano,
ese verde nocivo
como el aire de Venus
Son tu cuerpo quebrado
y la luna en tu frente,
y dos pájaros verdes encerrados en jaulas
de lo más elocuentes cuando no dices nada.
Empapaban la sala los gritos de dementes,
como cada mañana.
Tan lejos,
en tu sitio,
aguantando la absurda duración del invierno,
en la mesa pintabas con un dedo la pena.
Y te miró tan cerca
que, del frío en tu cuerpo
se congeló la sangre recortada.
Pero apenas dijiste
de lo mal que se pasa:
“Enfermera, no es nada, estoy un poco baja”.